En enero publiqué tres predicciones para 2026 sobre la inflación, la vivienda y los Presupuestos Generales del Estado. Después de las revisiones de abril y julio, vuelvo a actualizar las probabilidades con los datos disponibles a 2 de noviembre de 2026.
Conservo la estructura habitual —evento, tasa base, motores, frenos y predicción—, pero esta vez me interesa especialmente otra pregunta: ¿qué interpreté mal y qué puedo aprender de ello?
1. Inflación: una tregua que confundí con normalidad
Evento. Inflación media anual del IPC en España durante 2026, según el INE; no la tasa interanual de diciembre.
Tasa base. En julio tomé el 3,2 % como referencia tras varios meses de estabilidad. Sin embargo, la inflación interanual llegó al 4,9 % en septiembre y el avance de octubre del INE mantiene esa cifra. Funcas estima ahora una inflación media de 3,7 % para 2026, que adopto como nueva referencia central.
Motores. El riesgo energético y geopolítico vuelve a dominar (influencia estimada: 75–90 %), mientras que la persistencia de la inflación subyacente, especialmente en servicios, dificulta una desaceleración rápida (60–75 %).
Frenos. Una normalización de la energía todavía podría aliviar el IPC (15–30 %). Las expectativas relativamente ancladas y una demanda contenida limitan, por su parte, el riesgo de una espiral sostenida (30–45 %).
Predicción actualizada:
| Inflación media anual | Probabilidad |
|---|---|
| Inferior al 2,4 % | 0 % |
| Entre el 2,4 % y el 3,0 % | 1 % |
| Entre el 3,0 % y el 3,6 % | 14 % |
| Superior al 3,6 % | 85 % |

¿Qué aprendí? En julio reduje del 28 % al 15 % la probabilidad de superar el 3,6 %. No fue simplemente cuestión de no prever un shock: interpreté unos meses tranquilos como una reducción duradera del riesgo. En adelante mantendré escenarios de estrés mientras los factores que pueden reactivar la inflación sigan presentes.
Consulta la ficha detallada de la predicción de inflación.
2. Vivienda: menos operaciones no significa menores precios
Evento. Variación media anual en 2026 del Índice de Precios de Vivienda (IPV) del INE respecto a 2025.
Tasa base. El último dato oficial disponible, del segundo trimestre, muestra un aumento interanual del 12,2 %. Tinsa estima un 14,9 % para el tercero, aunque su índice de tasaciones no equivale al IPV del INE. Elevo mi referencia central del 10,5 % al 11,5 %; el resultado anual sigue abierto.
Motores. La escasez estructural de oferta sostiene los precios (85–95 %) y la demanda concentrada en las zonas más tensionadas acentúa esa presión (75–90 %).
Frenos. Las dificultades de acceso y financiación restringen la capacidad de compra (65–80 %). Una moderación de las operaciones podría anticipar cierto enfriamiento, pero es una señal menos concluyente de lo que creí (35–50 %).
Predicción actualizada:
| Subida media anual de vivienda | Probabilidad |
|---|---|
| Inferior al 8 % | 2 % |
| Entre el 8 % y el 10 % | 12 % |
| Entre el 10 % y el 12 % | 50 % |
| Superior al 12 % | 36 % |

¿Qué aprendí? En abril rebajé la probabilidad de una subida superior al 10 % porque disminuían las compraventas. Confundí una señal de menor actividad con una moderación inminente de los precios. Los dos indicadores pueden responder en momentos distintos, especialmente cuando la oferta es rígida. Ahora asigno un 86 % a superar el 10 %, frente al 57 % de julio.
Consulta la ficha detallada de la predicción de vivienda.
3. Presupuestos: el valor de seguir los procedimientos
Evento. Aprobación y publicación antes del 31 de diciembre de unos Presupuestos Generales del Estado correspondientes a 2026.
Tasa base. Mantengo una referencia operativa del 2 % de aprobación. La orden publicada en el BOE inició la elaboración de los presupuestos de 2027 y derogó la orden relativa a los de 2026. No han surgido señales que justifiquen cambiar sustancialmente mi pronóstico.
Motores. El coste político de una nueva prórroga (5–15 %) y la posibilidad de un acuerdo extraordinario (2–8 %) conservan una influencia muy limitada.
Frenos. El abandono formal del procedimiento para 2026 (95–99 %) y el escaso tiempo restante (75–90 %) hacen muy improbable aprobar unas cuentas propias para este ejercicio.
Predicción actualizada: 1 % de aprobación y 99 % de no aprobación.

¿Qué aprendí? Esta predicción ha sido más estable: ya en enero daba un 76 % a la prórroga. Pero podría haber seguido desde el principio los hitos legales y los plazos con mayor sistematicidad, en lugar de depender tanto de las expectativas de negociación parlamentaria.
Consulta la ficha detallada de la predicción de los Presupuestos.
Qué cambiaré en mis próximas predicciones

Las tres revisiones revelan debilidades distintas: reaccionar demasiado a los últimos datos, confundir indicadores relacionados y no aprovechar suficientemente los calendarios institucionales. En próximos ejercicios definiré mejor la variable que quiero predecir, contrastaré las señales con referencias históricas y dejaré por escrito qué evidencias justificarían cambiar cada probabilidad.
También quiero ser más cuidadoso con las cifras de motores y frenos: sus rangos de influencia son juicios cualitativos expresados numéricamente, no coeficientes de un modelo estadístico. Ayudan a organizar el razonamiento, pero no deben aparentar una precisión que todavía no tienen.
La lección más importante es que una predicción no se juzga únicamente por acertar o fallar. Incluso un evento poco probable puede ocurrir. Lo valioso es conservar nuestras estimaciones originales, revisar cómo razonamos y aprender a equivocarnos mejor. La evaluación definitiva llegará cuando se publiquen los datos completos de 2026.
