¿Cómo puede una encuesta realizada a poco más de mil personas decirnos lo que piensa todo un país? La respuesta se encuentra, en buena medida, en el teorema central del límite, una de las ideas fundamentales de la estadística.
Este teorema permite utilizar muestras relativamente pequeñas para realizar estimaciones sobre poblaciones mucho mayores. Sin embargo, su poder suele interpretarse de forma demasiado optimista: reunir muchos datos no garantiza que las conclusiones sean fiables.
En Naked Statistics, Charles Wheelan insiste en una condición esencial: la muestra debe haber sido obtenida adecuadamente. Aumentar su tamaño reduce los errores causados por el azar, pero no corrige una selección sesgada.
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