Del absentismo a la contratación temporal: un proyecto de regresión lineal simple paso a paso

A menudo se habla de predicción cuantitativa como si fuera un terreno reservado a modelos complejos, librerías sofisticadas y sistemas difíciles de explicar. Pero no siempre hace falta empezar por ahí. De hecho, muchas veces creo que ocurre lo contrario: para entender bien qué significa predecir con datos, conviene empezar por un modelo pequeño, transparente y fácil de interpretar.

Por eso he querido compartir en GitHub un proyecto completo construido alrededor de una pregunta muy concreta: cómo estimar cuántos días de contratos temporales de cobertura pueden generarse cuando aumenta el absentismo laboral por incapacidad temporal (IT). No he preparado este repositorio para presentar un gran sistema productivo ni una solución definitiva. Lo he hecho para mostrar, de forma reproducible, cómo puede utilizarse una regresión lineal simple como método de predicción cuantitativa.

La idea del proyecto no es solo enseñar una ecuación. Es enseñar un recorrido. Cómo se parte de una pregunta real, cómo se traduce esa pregunta a variables medibles, cómo se preparan los datos, cómo se comprueba si la relación tiene sentido y cómo se convierte finalmente el modelo en una pequeña aplicación utilizable. En el fondo, lo que me interesaba compartir no era solo el resultado, sino el proceso.

Seguir leyendo «Del absentismo a la contratación temporal: un proyecto de regresión lineal simple paso a paso»

La regresión lineal simple: el primer puente entre datos y predicción

En muchos contextos cotidianos observamos relaciones entre variables: más horas de estudio suelen asociarse con mejores notas, viviendas más grandes suelen tener precios más altos, y más entrenamiento suele mejorar el rendimiento deportivo.

La pregunta que surge de forma natural es sencilla pero profunda: ¿podemos cuantificar estas relaciones para anticipar lo que ocurrirá en el futuro?

Uno de los modelos más simples y elegantes para responder a esta pregunta es la regresión lineal simple. A pesar de su aparente sencillez, este modelo constituye uno de los pilares fundamentales de la predicción cuantitativa.

Seguir leyendo «La regresión lineal simple: el primer puente entre datos y predicción»

Historia de la regresión: de la regla de tres al machine learning

Cuando hoy escuchamos palabras como machine learning o inteligencia artificial, es fácil imaginar algoritmos sofisticados trabajando sobre enormes bases de datos. Sin embargo, la idea fundamental detrás de muchos de estos modelos es mucho más antigua. En el fondo, todos intentan responder una pregunta sencilla: si una variable cambia, cómo cambia otra.

Responder a esa pregunta con números ha sido una preocupación constante durante siglos. Mucho antes de que existiera la estadística formal, científicos, comerciantes y astrónomos ya intentaban encontrar patrones que permitieran anticipar resultados.

La regresión moderna es el resultado de ese largo esfuerzo intelectual. Su historia no es una ruptura tecnológica reciente, sino una evolución gradual de ideas que comienzan con cálculos muy simples y terminan en los algoritmos de aprendizaje automático actuales.

1. Cuando predecir era hacer cuentas

Seguir leyendo «Historia de la regresión: de la regla de tres al machine learning»

De la pregunta a la predicción: cómo se construye un modelo cuantitivo

Cuando se habla de inteligencia artificial o aprendizaje automático, muchas veces se piensa inmediatamente en algoritmos complejos. Sin embargo, en la práctica los modelos son solo una pequeña parte del trabajo.

La predicción cuantitativa no consiste simplemente en “aplicar un algoritmo”. Consiste en recorrer un proceso estructurado que transforma datos en conocimiento útil para tomar decisiones.

Ese proceso es lo que en ciencia de datos se conoce como el ciclo de vida de un proyecto de Machine Learning.

Aunque los modelos puedan ser muy diferentes —desde una simple regresión hasta sistemas avanzados de deep learning—, casi todos los proyectos siguen una lógica muy similar.

En términos generales, este recorrido puede resumirse en seis etapas:

  1. Definir el objetivo
  2. Adquirir los datos
  3. Explorar la información
  4. Preparar el dataset
  5. Construir el modelo
  6. Desplegar y monitorizar

En este post veremos brevemente qué ocurre en cada una de estas fases. En futuras publicaciones iré mostrando proyectos reales que siguen exactamente esta misma estructura. Estos nos servirán de ejemplo de los modelos de predicción cuantitativa más utilizados

Seguir leyendo «De la pregunta a la predicción: cómo se construye un modelo cuantitivo»

Predicción cuantitativa por simulación: cuando proyectar no basta y necesitamos recrear el sistema

En el post anterior vimos cómo la predicción cuantitativa analítica parte de una estructura estimada y la proyecta hacia el futuro. Funciona especialmente bien cuando el fenómeno es relativamente estable y las relaciones pueden formalizarse mediante una ecuación o función. Pero no todos los sistemas se comportan así.

Hay contextos donde:

  • Las interacciones entre elementos generan dinámicas emergentes.
  • La incertidumbre es central y acumulativa.
  • Los resultados no dependen de una única trayectoria, sino de muchas posibles.
  • El comportamiento futuro depende de decisiones que se retroalimentan.

En estos casos, en lugar de resolver un modelo, necesitamos simular un sistema. Eso nos lleva a la segunda gran familia de la predicción cuantitativa: la predicción basada en simulación.

Seguir leyendo «Predicción cuantitativa por simulación: cuando proyectar no basta y necesitamos recrear el sistema»

Predicción cuantitativa analítica: cuándo usarla y cómo elegir modelo

En el post anterior vimos que la predicción no siempre empieza con datos y modelos: a veces lo más razonable es recurrir a estrategias cualitativas. Pero cuando el fenómeno es lo bastante estable, repetible y medible, la predicción cuantitativa ofrece algo muy valioso: un lenguaje común para comparar, evaluar y mejorar.

Ahora bien, dentro de la predicción cuantitativa conviene hacer una distinción fundamental porque no todos los modelos numéricos funcionan igual.

  • Algunos resuelven una estructura matemática estimada a partir de los datos y producen una predicción directa.
  • Otros, en cambio, recrean el sistema múltiples veces mediante simulación, generando dinámicas posibles y distribuciones emergentes.

Este post se centra en la primera familia: la predicción cuantitativa analítica.

Seguir leyendo «Predicción cuantitativa analítica: cuándo usarla y cómo elegir modelo»

La tasa base: el punto de partida de toda predicción sensata

Cuando intentamos predecir algo —el precio de la vivienda, la inflación, la probabilidad de aprobar unos presupuestos o incluso el absentismo laboral— solemos empezar por las historias: explicaciones plausibles, datos recientes, señales llamativas. El problema es que, muy a menudo, empezamos por el lugar equivocado.

Antes de añadir matices, escenarios o modelos sofisticados, hay una pregunta más simple y más incómoda que deberíamos hacernos siempre:

¿Qué suele pasar, de media, cuando no sabemos nada más?

Esa respuesta es lo que llamamos tasa base.

¿Qué es exactamente una tasa base?

La tasa base es la frecuencia histórica con la que ocurre un evento en una población o contexto comparable. No explica por qué ocurre algo, solo con qué frecuencia ocurre normalmente.

Ejemplos sencillos:

  • ¿Qué porcentaje de proyectos públicos se retrasa?
  • ¿Cuántos años, de media, la inflación supera el 3 %?
  • ¿Con qué frecuencia se prorrogan los presupuestos en sistemas parlamentarios fragmentados?

La tasa base no pretende ser brillante. Pretende ser estable y ahí está su fuerza.

Seguir leyendo «La tasa base: el punto de partida de toda predicción sensata»

Tres predicciones para 2026: un ejercicio explícito de incertidumbre

Hablar del futuro suele llevarnos a dos extremos igual de poco útiles: la seguridad impostada (“esto va a pasar”) o la renuncia total (“nadie puede saber nada”). Entre ambos hay un espacio mucho más interesante: el de las predicciones probabilísticas, aquellas que no eliminan la incertidumbre, pero la hacen visible y discutible.

Este post plantea tres predicciones evaluables para 2026 en España. Son tres pronósticos sobre eventos que, a mi juicio, se sitúan en una zona “Ricitos de Oro”: lo bastante complejos como para no ser triviales, pero con información suficiente como para permitir un análisis razonado, y con decisiones reales en juego. Además, son especialmente relevantes en mi entorno.

No están pensadas para impresionar por su precisión puntual, sino para dejar constancia del razonamiento que hay detrás: qué factores considero importantes, cuáles pesan más y, sobre todo, qué tipo de evidencia me haría cambiar de opinión.

El compromiso es doble:
• Las predicciones se revisarán trimestralmente, recalibrando las probabilidades.
• A final de año se evaluará no solo el resultado, sino también la calidad del proceso seguido.

Seguir leyendo «Tres predicciones para 2026: un ejercicio explícito de incertidumbre»

Reseña del libro «El cisne negro»

Introducción

El Cisne Negro, publicado en 2007 por Nassim Nicholas Taleb, es un libro que explora uno de los conceptos más influyentes de la última década: la idea de que los eventos raros, inesperados y de enorme impacto —los llamados cisnes negros— son los verdaderos motores de la historia. Taleb, matemático, inversor y filósofo del riesgo, sostiene que lo que desconocemos es mucho más importante que lo que creemos saber, y que nuestra incapacidad para comprender probabilidades extremas nos deja peligrosamente expuestos a estos fenómenos.

La relevancia del libro quedó demostrada solo un año después de su publicación, con la crisis financiera global de 2008. Un evento improbable, devastador y posteriormente “explicado” con aparente claridad: el ejemplo perfecto del cisne negro que Taleb había advertido. Desde entonces, su obra se ha convertido en una referencia imprescindible para entender la fragilidad de los sistemas financieros, tecnológicos y sociales. Y hoy, en una época marcada por pandemias, disrupciones tecnológicas y volatilidad geopolítica, el mensaje de Taleb es más actual que nunca.

A lo largo del libro, Taleb desarrolla su argumento en tres grandes bloques: primero, analiza por qué nuestros cerebros interpretan mal la probabilidad y el riesgo; después, examina la profunda incapacidad humana para predecir en entornos complejos; y finalmente, expone cómo incluso los “expertos” se equivocan sistemáticamente y qué podemos hacer para reducir nuestra vulnerabilidad ante estos eventos imprevisibles.

Seguir leyendo «Reseña del libro «El cisne negro»»

El yo que vive y el yo que recuerda: ¿quién toma realmente las decisiones?

Continuamos con nuestra serie de posts en la qual exploramos las ideas clave del libro “Pensar rápido, pensar despacio” de Daniel Kahneman. Hoy hablaremos de uno de los descubrimientos más fascinantes de la psicología conductual: la existencia de dos versiones de nosotros mismos. Una que vive los momentos, y otra que los recuerda.


O, como lo plantea Kahneman, el yo que experimenta y el yo que recuerda. Dos yos que comparten cuerpo, pero no siempre cuentan la misma historia.

Dos yos, una sola vida

Imagina que vas de vacaciones. Durante una semana disfrutas de la playa, de la comida y del descanso. Pero el último día, justo antes de volver a casa, pierdes el móvil y discutes con tu pareja. Cuando te pregunten cómo fueron las vacaciones, ¿qué dirás?

Probablemente no hablarás de los siete días agradables, sino de “lo mal que acabaron”. No lo dirá tu yo que vivió la experiencia, sino tu yo que recuerda. Ese yo, nos explica Kahneman, no es el mismo que vivió el viaje.

  • El yo que experimenta vive en el presente. Siente placer, dolor, aburrimiento o entusiasmo segundo a segundo. Pero desaparece con el paso del tiempo: lo que vivió no queda grabado tal cual.
  • El yo que recuerda, en cambio, es el narrador de nuestra historia. Es quien selecciona, edita y archiva los momentos que formarán “nuestra vida”. Es el que escribe el relato que luego llamamos “mis vacaciones”, “mi relación” o “mi trabajo”.

El problema es que este narrador no es fiel a los hechos. Tiene sus propias reglas.

Seguir leyendo «El yo que vive y el yo que recuerda: ¿quién toma realmente las decisiones?»