Aprobación de los Presupuestos Generales del Estado en España en 2026

Tipo de evento: Evento político binario (aprobación vs prórroga presupuestaria).

Predicción: 99% probabilidad de NO aprobación.

Evento

La aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) correspondientes a 2026 antes de que finalice el año 2026.

El evento se considerará ocurrido si los PGE de 2026 son aprobados por las Cortes Generales y publicados oficialmente antes del 31 de diciembre de 2026. En caso contrario, se considerará que el resultado es una prórroga presupuestaria.

La eventual aprobación durante este año de unos presupuestos correspondientes a 2027 no supondría el cumplimiento de esta predicción.

Tasa base

La revisión de abril partía de una tasa base operativa del 22% y asignaba finalmente un 14% de probabilidad a la aprobación de los PGE de 2026.

Aquella estimación ya incorporaba la fragmentación parlamentaria, los incentivos al bloqueo y la existencia de una prórroga presupuestaria plenamente operativa. Desde el 1 de enero, el Estado funciona con los Presupuestos de 2023 prorrogados y adaptados mediante diferentes normas específicas.

Sin embargo, la información aparecida desde entonces modifica sustancialmente el escenario. En junio, Hacienda inició formalmente la elaboración de los Presupuestos Generales del Estado para 2027. La nueva orden no solo abre el procedimiento correspondiente al próximo ejercicio, sino que deroga expresamente la orden que regulaba la elaboración de los presupuestos para 2026.

En julio, el Consejo de Ministros aprobó además el límite de gasto no financiero y los objetivos de estabilidad correspondientes a 2027, confirmando que la maquinaria presupuestaria se ha desplazado definitivamente al siguiente ejercicio.

En este contexto, la nueva tasa base operativa pasa del 22% al 2%. No se sitúa en cero porque la aprobación todavía no es jurídicamente imposible y el año no ha terminado, pero cualquier regreso a unos presupuestos específicos para 2026 exigiría una reversión política y administrativa extraordinaria.

Ajustes cualitativos

Motores

  • Coste político y reputacional de encadenar nuevas prórrogas: continúa existiendo, pero ya no impulsa principalmente la aprobación de los PGE de 2026. La presión política se ha trasladado a la elaboración de las cuentas correspondientes a 2027. Impacto estimado: 5%–15%.
  • Necesidad de estabilidad institucional y planificación económica: unos presupuestos actualizados permitirían ordenar mejor las prioridades públicas. Sin embargo, cuando el ejercicio ya está avanzado, esa necesidad se orienta más hacia el año siguiente que hacia unas cuentas con pocos meses de vigencia. Impacto estimado: 5%–15%.
  • Posibilidad de un acuerdo político extraordinario: siempre existe una pequeña posibilidad de que cambie la relación entre el Gobierno y sus socios parlamentarios. No obstante, cualquier nuevo acuerdo parece mucho más probable alrededor de los PGE de 2027 que de unas cuentas específicas para 2026. Impacto estimado: 2%–8%.

Frenos

  • Sustitución formal del procedimiento de 2026 por el de 2027: pasa a ser el freno principal. La orden de elaboración de los PGE de 2026 ha sido derogada y sustituida por la correspondiente a 2027. No estamos solamente ante un retraso, sino ante un cambio formal del ejercicio presupuestario sobre el que trabaja la Administración. Impacto estimado: 95%–99%.
  • Prórroga como alternativa plenamente funcional: se refuerza. La prórroga permite mantener el funcionamiento ordinario del Estado y puede complementarse mediante reales decretos-leyes, modificaciones presupuestarias y actualizaciones concretas, como ha ocurrido con la financiación autonómica y local. Impacto estimado: 90%–98%.
  • Fragmentación parlamentaria y ausencia de una mayoría estable: sigue siendo un obstáculo elevado. El Congreso rechazó en julio la senda de estabilidad para 2027 por 167 votos a favor, 178 en contra y 5 abstenciones, confirmando que el Ejecutivo continúa sin disponer de una mayoría presupuestaria asegurada. Impacto estimado: 75%–90%.
  • Incentivos estratégicos al bloqueo y a la negociación prolongada: permanecen elevados. Los grupos parlamentarios pueden obtener más capacidad de negociación condicionando las cuentas de 2027 que facilitando unos presupuestos de 2026 con una vigencia muy reducida. Impacto estimado: 75%–90%.

Predicción probabilística

Distribución subjetiva de probabilidad para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado en 2026:

Presupuestos aprobados → 1 %
Prórroga presupuestaria → 99 %

La probabilidad implícita de que 2026 termine sin unos presupuestos propios se sitúa, por tanto, en el 99%, frente al 86% de la revisión anterior.

La probabilidad de aprobación no se lleva completamente a cero porque todavía existe una vía residual para un cambio político excepcional. Sin embargo, asignar un porcentaje significativamente mayor transmitiría una incertidumbre que ya no encaja con las decisiones institucionales observadas.

Revisión de la predicción

La nueva información introduce un cambio mucho más profundo que una simple modificación de porcentajes. En abril, la aprobación de los PGE de 2026 todavía podía considerarse un escenario minoritario pero abierto. Ahora, el procedimiento formal correspondiente a ese ejercicio ha sido sustituido por el de 2027.

La prórroga ya no es solamente el resultado más probable, sino el marco en el que se está ejecutando el presupuesto. Al mismo tiempo, el Gobierno ha iniciado la preparación de las cuentas del siguiente ejercicio, ha aprobado su techo de gasto y ha comenzado a someter al Congreso los elementos necesarios para su tramitación.

Por eso, la probabilidad de aprobación de los PGE de 2026 baja del 14% al 1%, mientras que la de prórroga aumenta del 86% al 99%. La predicción puede considerarse prácticamente resuelta, aunque su cierre formal no se producirá hasta el 31 de diciembre.

La principal lección bayesiana es que no todas las actualizaciones consisten en equilibrar señales favorables y desfavorables. A veces aparece una evidencia institucional que cambia la propia naturaleza del problema. Cuando el procedimiento administrativo abandona el ejercicio sobre el que se formuló la predicción y comienza a trabajar en el siguiente, la incertidumbre residual deja de ser política ordinaria y pasa a depender de un acontecimiento verdaderamente excepcional.

Variación del precio de compra de la vivienda en España en 2026

Tipo de evento: Variable inmobiliaria continua (variación media anual del Índice de Precios de Vivienda).

Predicción: un 57% de probabilidad que suba más de un 10%.

Evento

La variación media anual del precio de compra de la vivienda en España durante 2026.

Para hacer el evento plenamente reproducible, se tomará como referencia principal la variación media anual del Índice de Precios de Vivienda del INE en 2026 respecto a 2025. El IPV mide la evolución de los precios de compraventa de las viviendas libres adquiridas por hogares residentes y no residentes en España.

El evento se considerará evaluado cuando el INE publique los datos definitivos correspondientes al conjunto de 2026. Los indicadores de Tinsa, Registradores, Notariado y portales inmobiliarios se utilizarán como información adelantada, pero no para resolver definitivamente la predicción.

Tasa base

La revisión de abril partía de una tasa base operativa del 8%. Esa referencia intentaba equilibrar dos señales: unos precios todavía muy tensionados y una actividad que comenzaba a mostrar síntomas de enfriamiento.

La información conocida desde entonces obliga a revisar claramente esa tasa al alza. El Índice de Precios de Vivienda del INE aumentó un 12,9% interanual en el primer trimestre de 2026 y un 3,5% respecto al trimestre anterior. La vivienda usada subió un 13,5%, frente al 9,1% de la vivienda nueva.

El indicador adelantado de Tinsa refuerza esa lectura. Según su informe del segundo trimestre, la vivienda nueva y usada aumentó un 15,2% interanual y un 3,7% trimestral. Se trata de una medición basada en tasaciones y no es directamente equivalente al IPV del INE, pero indica que la presión sobre los precios no se moderó durante la primera mitad del año.

Al mismo tiempo, los frenos son cada vez más visibles. Las compraventas inscritas disminuyeron un 7,3% interanual en mayo, la oferta de crédito se endureció durante el segundo trimestre y la demanda de financiación continuó reduciéndose. El euríbor a doce meses alcanzó en junio el 2,798%, 0,717 puntos más que un año antes.

La lectura conjunta es la de un mercado que empieza a enfriarse en actividad, pero todavía no en precios. Con este equilibrio, la nueva tasa base operativa pasa del 8% al 10,5%.

Ajustes cualitativos

Motores

  • Escasez estructural de oferta, especialmente en las áreas más tensionadas: continúa siendo el motor principal y gana peso. Desde 2021 se habrían creado alrededor de 1,2 millones de hogares, mientras que solo se terminaron unas 474.000 viviendas, generando un déficit estimado de al menos 734.000 unidades. La oferta difícilmente podrá corregir este desequilibrio antes de finalizar 2026. Impacto estimado: 80%–90%.
  • Concentración geográfica y presión demográfica: la tensión sigue concentrándose en grandes ciudades, zonas costeras e islas, donde la creación de hogares y la demanda superan con más claridad la capacidad de respuesta de la oferta. Impacto estimado: 70%–85%.
  • Percepción de la vivienda como activo relativamente seguro: se mantiene como un apoyo relevante. Los alquileres elevados, la escasez de oferta y la demanda de compradores con mayor capacidad financiera continúan sosteniendo los precios, especialmente en los mercados más tensionados. Impacto estimado: 55%–70%.
  • Inercia de expectativas tras varios años de subidas: los aumentos continuados refuerzan la expectativa de que los precios seguirán creciendo. Sin embargo, la caída de las operaciones impide considerar que esta dinámica pueda acelerarse indefinidamente. Impacto estimado: 55%–70%.

Frenos

  • Coste de financiación y endurecimiento del crédito: gana claramente importancia. El aumento del euríbor, las condiciones de concesión más restrictivas y la reducción de la demanda de préstamos hipotecarios limitan progresivamente el número de compradores capaces de acceder al mercado. Impacto estimado: 55%–70%.
  • Límites de renta, ahorro y accesibilidad: también se refuerzan. La distancia entre el crecimiento de los precios y la capacidad financiera de los hogares expulsa a una parte creciente de la demanda potencial. Impacto estimado: 50%–65%.
  • Saturación de la demanda y descenso de las operaciones: deja de ser solamente un riesgo posible. Las compraventas registradas cayeron un 7,3% interanual en mayo, mientras que el número de hipotecas sobre viviendas prácticamente dejó de crecer. Sin embargo, el importe medio de las nuevas hipotecas aumentó un 9,7%, lo que confirma la divergencia entre volumen y precio. Impacto estimado: 45%–60%.
  • Incertidumbre regulatoria y fiscal con impacto desigual: se mantiene sin grandes cambios. Puede afectar a determinados territorios o segmentos, pero continúa siendo un factor secundario frente al desequilibrio general entre oferta y demanda. Impacto estimado: 25%–40%.

Predicción probabilística

Distribución subjetiva de probabilidad para la variación anual del precio de la vivienda en 2026:

Subida inferior al 8 % → 15 %
Subida entre 8% y 10% → 28 %
Subida entre 10% y 12% → 39 %
Subida superior al 12 % → 18 %

La probabilidad implícita de que la subida supere el 8% se sitúa en el 85%, frente al 62% de la revisión anterior.

Los tramos superiores al 10% deja de ser cola secundaria y pasan a convertirse en los escenarios más probables. Aun así, se mantiene un 28% en el intervalo 8%–10%, porque el deterioro de la accesibilidad y la caída de las operaciones podrían provocar una desaceleración durante la segunda mitad del año.

Revisión de la predicción

La nueva información desplaza claramente la distribución hacia valores más altos. El aumento oficial del 12,9% durante el primer trimestre y la señal adelantada del 15,2% de Tinsa para el segundo hacen difícil mantener una tasa base del 8%. La nueva referencia operativa pasa al 10,5%, y la probabilidad de terminar el año con un crecimiento superior al 10% aumenta del 24% al 57%.

Sin embargo, la actualización no ofrece una señal completamente unidireccional. Las compraventas disminuyen, el crédito se endurece y la accesibilidad empeora. Estos factores todavía no han provocado una moderación visible de los precios, pero sí reducen la probabilidad de que los ritmos cercanos al 15% observados por algunos indicadores puedan mantenerse durante todo el año.

La principal lección de esta revisión es que una caída de la actividad no implica necesariamente una caída inmediata de los precios. En un mercado con una oferta rígida, el ajuste puede producirse por etapas: primero disminuye el número de compradores y operaciones; después se modera el ritmo de crecimiento; y solo más adelante, si los frenos persisten, pueden llegar a estabilizarse o descender los precios.

Variación del precio de compra de la vivienda en España en 2026

Tipo de evento: La inflación media anual (IPC) registrada en 2026 en España.

Predicción: un 62% de probabilidad que suba más de un 8%.

Evento

La variación anual media del precio de compra de la vivienda en España durante el año 2026.

El evento se considerará evaluado una vez disponibles los datos definitivos correspondientes a 2026 publicados por las fuentes estadísticas de referencia (INE, Ministerio de Vivienda u organismos equivalentes).

Tasa base

La previsión de enero partía de una tasa base operativa del 6,5%, coherente con un mercado ya tensionado pero todavía interpretable como una prolongación del régimen anterior.

La información del primer trimestre obliga a revisar esa referencia al alza, aunque sin llevarla a un escenario extremo. Por un lado, los precios siguen mostrando una aceleración muy intensa: El País recoge una subida interanual del 14,3% en el primer trimestre de 2026 y sitúa el euríbor de marzo en el 2,565%. Por otro, empiezan a aparecer señales de enfriamiento en la actividad: los notarios informaron de una caída del 11,4% en las compraventas de enero, hasta 49.685 operaciones.

La lectura conjunta sugiere un mercado todavía muy alcista en precios, pero con una demanda que empieza a mostrar más fricción. Con ese equilibrio, la nueva tasa base operativa para esta revisión pasa a ser el 8,0%.

Ajustes cualitativos

Motores

  • Escasez estructural de oferta, especialmente en áreas urbanas tensionadas: Sigue siendo el motor principal. La intensidad de las subidas observadas encaja mejor con un problema de oferta persistente que con un episodio coyuntural. Impacto estimado: 70 % – 85 %
  • Concentración de la demanda en determinadas zonas geográficas: La presión continúa muy focalizada en grandes ciudades, costa e islas, donde la oferta responde peor y la accesibilidad empeora más rápido. Impacto estimado: 65 % – 80 %
  • Percepción de la vivienda como activo relativamente seguro: La vivienda mantiene parte de su atractivo como refugio relativo en un entorno de alquileres altos, incertidumbre y escasez. Impacto estimado: 50 % – 65 %
  • Inercia de expectativas tras varios años de subidas intensas: Sigue actuando, pero con algo menos de fuerza. La caída de compraventas sugiere que el mercado puede estar acercándose más a una fase de menor aceleración que a una nueva espiral alcista. Impacto estimado: 50 % – 65 %

Frenos

  • Coste de financiación y esfuerzo financiero de los hogares: Gana peso. El repunte del euríbor y la caída de compraventas e hipotecas apuntan a una demanda más sensible al coste del dinero. Impacto estimado: 40 % – 55 %
  • Límites de renta y ahorro disponibles para nuevos compradores: También se refuerza. El deterioro de la accesibilidad empieza a limitar con más claridad la capacidad de absorción del mercado. Impacto estimado: 45 % – 60 %
  • Incertidumbre regulatoria y fiscal con impacto desigual: Se mantiene sin grandes cambios. Su efecto sigue siendo heterogéneo y secundario frente a la dinámica general del mercado. Impacto estimado: 25 % – 40 %
  • Posible saturación de demanda en segmentos específicos: Gana importancia. La caída de actividad sugiere que algunos segmentos pueden estar empezando a frenarse antes que el precio medio. Impacto estimado: 30 % – 45 %

Predicción probabilística

Distribución subjetiva de probabilidad para la variación anual del precio de la vivienda en 2026:

Subida inferior al 6 % → 8 %
Subida entre 6 % y 8 % → 30 %
Subida entre 8 % y 10 % → 38 %
Subida superior al 10 % → 24 %

La probabilidad implícita de que la subida supere el 8 % se sitúa en el 62 %.

Metodología y reproducibilidad

El cálculo completo de probabilidades y escenarios está disponible en un archivo Excel adjunto, editable y reproducible, que recoge:

• Tasa base utilizada
• Ajustes cualitativos
• Combinación de escenarios
• Normalización de probabilidades

Revisión de la predicción

La actualización introduce un matiz relevante en la distribución. La fuerte subida de precios observada en el primer trimestre obliga a revisar al alza la previsión de enero, desplazando el escenario central hacia el rango 8%–10%.

Sin embargo, la caída de compraventas introduce una señal nueva: el mercado empieza a mostrar signos de enfriamiento en la actividad. Esto no revierte la tendencia alcista, pero sí reduce la probabilidad de los escenarios más extremos.

La lección es clara: en el mercado inmobiliario, los ajustes no son simultáneos. La actividad puede frenarse antes que los precios, lo que obliga a vigilar no solo cuánto sube la vivienda, sino también cuánta capacidad real queda para sostener ese crecimiento.

Aprobación de los Presupuestos Generales del Estado en España en 2026

Tipo de evento: Evento político binario (aprobación vs prórroga presupuestaria).

Predicción: 86% probabilidad de NO aprobación.

Evento

La aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) correspondientes a 2026 antes de que finalice el año 2026.

El evento se considerará ocurrido si los PGE de 2026 son aprobados por las Cortes Generales y publicados oficialmente antes del 31 de diciembre de 2026. En caso contrario, se considerará que el resultado es una prórroga presupuestaria.

Tasa base

La previsión inicial partía de una tasa base operativa del 33%, coherente con un contexto de fragmentación parlamentaria en el que la aprobación de nuevos presupuestos suele ser difícil, pero no excepcional.

La información disponible tras el primer trimestre obliga a revisar esa referencia a la baja. La prórroga presupuestaria ya está activada de hecho en 2026, y el propio Gobierno ha asumido públicamente ese marco, mientras sigue sin existir una mayoría clara para aprobar unas nuevas cuentas.

En este contexto, la nueva tasa base operativa para esta revisión pasa a ser el 22%, reflejando una menor probabilidad estructural de aprobación.

Ajustes cualitativos

Motores

  • Coste político y reputacional de una prórroga presupuestaria: Pierde fuerza relativa. La repetición de prórrogas ha normalizado un escenario que antes podía percibirse como excepcional. Impacto estimado: 15 % – 30 %
  • Necesidad de estabilidad institucional y señalización externa: Sigue siendo un motor relevante, especialmente en relación con compromisos europeos y credibilidad institucional, pero insuficiente por sí solo. Impacto estimado: 20 % – 40 %
  • Capacidad de articular acuerdos parciales y concesiones específicas: Se debilita. La dificultad creciente para construir mayorías hace menos probable que acuerdos fragmentarios desemboquen en una aprobación completa. Impacto estimado: 20 % – 40 %

Frenos

  • Fragmentación del arco parlamentario y dependencia de múltiples apoyos:
    Se refuerza como principal obstáculo. La ausencia de mayorías claras sigue siendo el elemento estructural dominante. Impacto estimado: 60 % – 80 %
  • Incentivos estratégicos al bloqueo o a la negociación prolongada: También gana peso. El contexto actual favorece el retraso y el uso táctico de la negociación más que el cierre rápido de acuerdos. Impacto estimado: 60 % – 85 %
  • La prórroga como alternativa funcional que reduce la urgencia: Es el freno más determinante. Ya no es una posibilidad teórica, sino un mecanismo operativo plenamente activo. Impacto estimado: 70 % – 90 %

Predicción probabilística

Distribución subjetiva de probabilidad para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado en 2026:

Presupuestos aprobados → 14 %
Prórroga presupuestaria → 86 %

La probabilidad implícita de que se mantenga la prórroga presupuestaria se sitúa en el 86 %.

Metodología y reproducibilidad

El cálculo completo de probabilidades y escenarios está disponible en un archivo Excel adjunto, editable y reproducible, que documenta:

  • La tasa base estructural y la tasa base operativa
  • Los motores y frenos considerados
  • La combinación de escenarios políticos plausibles
  • La normalización final de probabilidades

Revisión de la predicción

La actualización introduce un cambio claro en la evaluación del escenario. La prórroga presupuestaria ya no es solo el resultado más probable, sino el marco efectivo en el que se está operando.

Esto desplaza la distribución hacia un escenario en el que la aprobación de nuevos presupuestos pasa a ser una opción minoritaria, aunque todavía posible si se produce un cambio relevante en la dinámica política.

La lección es clara: en política, la viabilidad institucional depende menos de la deseabilidad del resultado y más de la urgencia para alcanzarlo. Mientras la prórroga siga funcionando como solución operativa, la presión para cerrar un acuerdo completo seguirá siendo menor de lo que sugeriría una lectura puramente formal del sistema parlamentario.

Aprobación de los Presupuestos Generales del Estado en España en 2026

Tipo de evento: Evento político binario (aprobación vs prórroga presupuestaria).

Predicción: 76% probabilidad de NO aprobación.

Evento

La aprobación de los Presupuestos Generales del Estado (PGE) correspondientes a 2026 antes de que finalice el año 2026.

El evento se considerará ocurrido si los PGE de 2026 son aprobados por las Cortes Generales y publicados oficialmente antes del 31 de diciembre de 2026. En caso contrario, se considerará que el resultado es una prórroga presupuestaria.

Tasa base

En contextos de alta fragmentación parlamentaria, la probabilidad de aprobar nuevos presupuestos suele situarse por debajo del 50 %, siendo la prórroga un resultado frecuente.

No obstante, en el caso español reciente concurren dos elementos relevantes:

  • Venimos de dos ejercicios consecutivos con presupuestos prorrogados (2024 y 2025) sin consecuencias políticas significativas.
  • El marco constitucional y legal permite gobernar de forma funcional con presupuestos prorrogados, reduciendo la presión institucional para aprobar unos nuevos.

Estos factores aconsejan ajustar la tasa base estructural a una tasa base operativa más baja, que refleje mejor el equilibrio real de incentivos.

En este contexto, se adopta una tasa base operativa del 33 % para la aprobación de los PGE de 2026.

Ajustes cualitativos

Motores de aprobación (de mayor a menor relevancia)

  • Capacidad de articular acuerdos parciales y concesiones específicas
    Impacto estimado: 30 % – 55 %
  • Necesidad de estabilidad institucional y señalización externa
    Impacto estimado: 25 % – 45 %
  • Coste político y reputacional de una nueva prórroga presupuestaria
    Impacto estimado: 20 % – 40 %

Frenos a la aprobación (de mayor a menor relevancia)

  • Fragmentación del arco parlamentario y dependencia de múltiples apoyos
    Impacto estimado: 45 % – 70 %
  • Incentivos estratégicos al bloqueo o a la negociación prolongada
    Impacto estimado: 50 % – 75 %
  • La prórroga como alternativa funcional que reduce la urgencia
    Impacto estimado: 55 % – 80 %

Predicción probabilística

Distribución subjetiva de probabilidad para el resultado antes de finalizar 2026:

  • Presupuestos aprobados24 %
  • Prórroga presupuestaria76 %

La probabilidad de prórroga se sitúa como escenario claramente dominante, reflejando que, en el equilibrio actual de incentivos, la no aprobación no conlleva un coste suficiente como para forzar acuerdos amplios.

Metodología y reproducibilidad

El cálculo completo de probabilidades y escenarios está disponible en un archivo Excel adjunto, editable y reproducible, que documenta:

  • La tasa base estructural y la tasa base operativa
  • Los motores y frenos considerados
  • La combinación de escenarios políticos plausibles
  • La normalización final de probabilidades

Revisiones periódicas (protocolo)

Esta predicción será revisada de forma trimestral, o antes si se producen eventos relevantes, tales como:

  • Cambios significativos en la aritmética parlamentaria
  • Anuncios de acuerdos marco o pactos presupuestarios
  • Alteraciones en el contexto político o económico que modifiquen los incentivos

En cada revisión se documentará:

  • Fecha de la revisión
  • Nueva probabilidad de aprobación
  • Cambios respecto a la versión anterior
  • Evidencia o hechos que motivan la actualización

Las revisiones se añadirán cronológicamente en esta misma ficha para mantener un registro público y auditable del razonamiento.

Evaluación final (pendiente)

La evaluación se realizará al cierre de 2026.

En ese momento se documentará:

  • Resultado observado (aprobación o prórroga)
  • Error de predicción (Brier score para evento binario)
  • Principales lecciones aprendidas sobre incentivos políticos y gobernanza presupuestaria

Variación del precio de compra de la vivienda en España en 2026

Tipo de evento: La inflación media anual (IPC) registrada en 2026 en España.

Predicción: un 77% de probabilidad que suba más de un 7%.

Evento

La variación anual media del precio de compra de la vivienda en España durante el año 2026.

El evento se considerará evaluado una vez disponibles los datos definitivos correspondientes a 2026 publicados por las fuentes estadísticas de referencia (INE, Ministerio de Vivienda u organismos equivalentes).

Tasa base

A largo plazo, el precio de la vivienda en España tiende a crecer a un ritmo ligeramente superior a la inflación, con episodios de aceleración cuando la oferta es rígida y la demanda se concentra geográficamente.

Una tasa de crecimiento en torno al 5 % anual representa ese ritmo “normal” de fondo, coherente con la media observada desde 2014 y con la experiencia de países europeos comparables en contextos de oferta limitada.

Sin embargo, para 2026 se asume que el mercado no se encuentra en una situación de normalidad. La persistencia de una escasez estructural de oferta, especialmente en áreas urbanas tensionadas, junto con una demanda concentrada, justifica elevar la tasa base operativa hasta el 6,5 %.

Este ajuste no refleja un cambio estructural de tendencia, sino un desplazamiento temporal del régimen, en el que el crecimiento medio esperado se sitúa por encima de su ancla histórica.

Ajustes cualitativos

Motores (de mayor a menor relevancia)

  • Escasez estructural de oferta, especialmente en áreas urbanas tensionadas
    Impacto estimado: 60 % – 75 %
  • Concentración de la demanda en determinadas zonas geográficas
    Impacto estimado: 55 % – 70 %
  • Percepción de la vivienda como activo relativamente seguro
    Impacto estimado: 40 % – 55 %
  • Inercia de expectativas tras varios años de subidas intensas
    Impacto estimado: 45 % – 60 %

Frenos (de mayor a menor relevancia)

  • Coste de financiación y esfuerzo financiero de los hogares
    Impacto estimado: 50 % – 65 %
  • Límites de renta y ahorro disponibles para nuevos compradores
    Impacto estimado: 55 % – 70 %
  • Incertidumbre regulatoria y fiscal, con impacto desigual según territorio
    Impacto estimado: 35 % – 50 %
  • Posible saturación de la demanda en segmentos específicos
    Impacto estimado: 30 % – 45 %

Predicción probabilística

Distribución subjetiva de probabilidad para la variación anual media del precio de la vivienda en 2026:

  • Subida inferior al 5 %5 %
  • Subida entre 5 % y 7 %18 %
  • Subida entre 7 % y 10 %48 %
  • Subida superior al 10 %29 %

La probabilidad implícita de que el crecimiento anual supere el 7 % se sitúa en el 77 %, reflejando un escenario central de crecimiento elevado pero no extremo.

Metodología y reproducibilidad

El cálculo completo de probabilidades y escenarios está disponible en un archivo Excel adjunto, editable y reproducible, que documenta:

  • La tasa base estructural y la tasa base operativa
  • Los ajustes cualitativos aplicados
  • La combinación de escenarios
  • La normalización final de probabilidades

Revisiones periódicas (protocolo)

Esta predicción será revisada de forma trimestral, o antes si se produce información relevante que altere el equilibrio entre oferta, demanda y condiciones financieras.

En cada revisión se documentará:

  • Fecha de la revisión
  • Nueva distribución de probabilidades
  • Cambios respecto a la versión anterior
  • Evidencia o datos que motivan la actualización

Las revisiones se añadirán cronológicamente en esta misma ficha para mantener un registro público, transparente y auditable del proceso de actualización.

Evaluación final (pendiente)

La evaluación se realizará una vez publicados los datos definitivos correspondientes a 2026.

En ese momento se documentará:

  • Resultado observado
  • Error de predicción (por ejemplo, Brier score)
  • Principales lecciones aprendidas

Inflación anual media en España en 2026

Tipo de evento: Variable macroeconómica continua (IPC medio anual).

Predicción: 68% probabilidad que se situe por debajo del 2,4%

Evento

La inflación media anual (IPC) registrada en España durante el año 2026, medida por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

El evento se considerará evaluado una vez publicado el dato definitivo de IPC medio anual correspondiente a 2026.

Tasa base

En economías avanzadas, la inflación tiende a oscilar en torno al entorno del 2,2 %, con desviaciones temporales tras shocks relevantes, pero con tendencia a reabsorberse en ausencia de nuevas perturbaciones.

Para el caso europeo, las previsiones oficiales sitúan la inflación alrededor del 2 %, mientras que otros organismos y analistas la sitúan en torno al 2,3 %.

Esta horquilla constituye la tasa base estructural a partir de la cual se realizan los ajustes.

Ajustes cualitativos

Motores inflacionarios (de mayor a menor relevancia)

  • Persistencia de presiones en servicios y costes laborales
    Impacto estimado: 25 % – 45 %
  • Efectos de segunda ronda por indexaciones parciales
    Impacto estimado: 25 % – 45 %
  • Riesgos externos puntuales (energía, tensiones geopolíticas)
    Impacto estimado: 20 % – 45 %

Frenos inflacionarios (de mayor a menor relevancia)

  • Condiciones monetarias aún relativamente restrictivas
    Impacto estimado: 35 % – 50 %
  • Normalización de precios energéticos respecto a años recientes
    Impacto estimado: 30 % – 45 %
  • Expectativas de inflación más ancladas
    Impacto estimado: 25 % – 40 %

Predicción probabilística

Distribución subjetiva de probabilidad para la inflación media anual en 2026:

  • Inflación inferior al 2 %12 %
  • Inflación entre 2 % y 2,4 %56 %
  • Inflación entre 2,4 % y 2,8 %26 %
  • Inflación superior al 2,8 %6 %

La probabilidad implícita de que la inflación supere el 2,4 % se sitúa en el 32 %.

Metodología y reproducibilidad

El cálculo completo de probabilidades y escenarios está disponible en un archivo Excel adjunto, editable y reproducible, que recoge:

  • Tasa base utilizada
  • Ajustes cualitativos
  • Combinación de escenarios
  • Normalización de probabilidades

Revisiones periódicas (protocolo)

Esta predicción será revisada de forma trimestral, o antes si se produce nueva información relevante.

En cada revisión se documentará:

  • Fecha de la revisión
  • Nueva distribución de probabilidades
  • Cambios respecto a la versión anterior
  • Evidencia o datos que motivan la actualización

Las revisiones se añadirán cronológicamente en esta misma ficha para mantener un registro público y auditable del razonamiento.

Evaluación final (pendiente)

La evaluación se realizará una vez publicado el IPC medio anual definitivo de 2026.

En ese momento se documentará:

  • Resultado observado
  • Error de predicción (Brier score u otra métrica)
  • Lecciones aprendidas