Variación del precio de compra de la vivienda en España en 2026

Tipo de evento: Variable inmobiliaria continua (variación media anual del Índice de Precios de Vivienda).

Predicción: un 57% de probabilidad que suba más de un 10%.

Evento

La variación media anual del precio de compra de la vivienda en España durante 2026.

Para hacer el evento plenamente reproducible, se tomará como referencia principal la variación media anual del Índice de Precios de Vivienda del INE en 2026 respecto a 2025. El IPV mide la evolución de los precios de compraventa de las viviendas libres adquiridas por hogares residentes y no residentes en España.

El evento se considerará evaluado cuando el INE publique los datos definitivos correspondientes al conjunto de 2026. Los indicadores de Tinsa, Registradores, Notariado y portales inmobiliarios se utilizarán como información adelantada, pero no para resolver definitivamente la predicción.

Tasa base

La revisión de abril partía de una tasa base operativa del 8%. Esa referencia intentaba equilibrar dos señales: unos precios todavía muy tensionados y una actividad que comenzaba a mostrar síntomas de enfriamiento.

La información conocida desde entonces obliga a revisar claramente esa tasa al alza. El Índice de Precios de Vivienda del INE aumentó un 12,9% interanual en el primer trimestre de 2026 y un 3,5% respecto al trimestre anterior. La vivienda usada subió un 13,5%, frente al 9,1% de la vivienda nueva.

El indicador adelantado de Tinsa refuerza esa lectura. Según su informe del segundo trimestre, la vivienda nueva y usada aumentó un 15,2% interanual y un 3,7% trimestral. Se trata de una medición basada en tasaciones y no es directamente equivalente al IPV del INE, pero indica que la presión sobre los precios no se moderó durante la primera mitad del año.

Al mismo tiempo, los frenos son cada vez más visibles. Las compraventas inscritas disminuyeron un 7,3% interanual en mayo, la oferta de crédito se endureció durante el segundo trimestre y la demanda de financiación continuó reduciéndose. El euríbor a doce meses alcanzó en junio el 2,798%, 0,717 puntos más que un año antes.

La lectura conjunta es la de un mercado que empieza a enfriarse en actividad, pero todavía no en precios. Con este equilibrio, la nueva tasa base operativa pasa del 8% al 10,5%.

Ajustes cualitativos

Motores

  • Escasez estructural de oferta, especialmente en las áreas más tensionadas: continúa siendo el motor principal y gana peso. Desde 2021 se habrían creado alrededor de 1,2 millones de hogares, mientras que solo se terminaron unas 474.000 viviendas, generando un déficit estimado de al menos 734.000 unidades. La oferta difícilmente podrá corregir este desequilibrio antes de finalizar 2026. Impacto estimado: 80%–90%.
  • Concentración geográfica y presión demográfica: la tensión sigue concentrándose en grandes ciudades, zonas costeras e islas, donde la creación de hogares y la demanda superan con más claridad la capacidad de respuesta de la oferta. Impacto estimado: 70%–85%.
  • Percepción de la vivienda como activo relativamente seguro: se mantiene como un apoyo relevante. Los alquileres elevados, la escasez de oferta y la demanda de compradores con mayor capacidad financiera continúan sosteniendo los precios, especialmente en los mercados más tensionados. Impacto estimado: 55%–70%.
  • Inercia de expectativas tras varios años de subidas: los aumentos continuados refuerzan la expectativa de que los precios seguirán creciendo. Sin embargo, la caída de las operaciones impide considerar que esta dinámica pueda acelerarse indefinidamente. Impacto estimado: 55%–70%.

Frenos

  • Coste de financiación y endurecimiento del crédito: gana claramente importancia. El aumento del euríbor, las condiciones de concesión más restrictivas y la reducción de la demanda de préstamos hipotecarios limitan progresivamente el número de compradores capaces de acceder al mercado. Impacto estimado: 55%–70%.
  • Límites de renta, ahorro y accesibilidad: también se refuerzan. La distancia entre el crecimiento de los precios y la capacidad financiera de los hogares expulsa a una parte creciente de la demanda potencial. Impacto estimado: 50%–65%.
  • Saturación de la demanda y descenso de las operaciones: deja de ser solamente un riesgo posible. Las compraventas registradas cayeron un 7,3% interanual en mayo, mientras que el número de hipotecas sobre viviendas prácticamente dejó de crecer. Sin embargo, el importe medio de las nuevas hipotecas aumentó un 9,7%, lo que confirma la divergencia entre volumen y precio. Impacto estimado: 45%–60%.
  • Incertidumbre regulatoria y fiscal con impacto desigual: se mantiene sin grandes cambios. Puede afectar a determinados territorios o segmentos, pero continúa siendo un factor secundario frente al desequilibrio general entre oferta y demanda. Impacto estimado: 25%–40%.

Predicción probabilística

Distribución subjetiva de probabilidad para la variación anual del precio de la vivienda en 2026:

Subida inferior al 8 % → 15 %
Subida entre 8% y 10% → 28 %
Subida entre 10% y 12% → 39 %
Subida superior al 12 % → 18 %

La probabilidad implícita de que la subida supere el 8% se sitúa en el 85%, frente al 62% de la revisión anterior.

Los tramos superiores al 10% deja de ser cola secundaria y pasan a convertirse en los escenarios más probables. Aun así, se mantiene un 28% en el intervalo 8%–10%, porque el deterioro de la accesibilidad y la caída de las operaciones podrían provocar una desaceleración durante la segunda mitad del año.

Revisión de la predicción

La nueva información desplaza claramente la distribución hacia valores más altos. El aumento oficial del 12,9% durante el primer trimestre y la señal adelantada del 15,2% de Tinsa para el segundo hacen difícil mantener una tasa base del 8%. La nueva referencia operativa pasa al 10,5%, y la probabilidad de terminar el año con un crecimiento superior al 10% aumenta del 24% al 57%.

Sin embargo, la actualización no ofrece una señal completamente unidireccional. Las compraventas disminuyen, el crédito se endurece y la accesibilidad empeora. Estos factores todavía no han provocado una moderación visible de los precios, pero sí reducen la probabilidad de que los ritmos cercanos al 15% observados por algunos indicadores puedan mantenerse durante todo el año.

La principal lección de esta revisión es que una caída de la actividad no implica necesariamente una caída inmediata de los precios. En un mercado con una oferta rígida, el ajuste puede producirse por etapas: primero disminuye el número de compradores y operaciones; después se modera el ritmo de crecimiento; y solo más adelante, si los frenos persisten, pueden llegar a estabilizarse o descender los precios.

Variación del precio de compra de la vivienda en España en 2026

Tipo de evento: La inflación media anual (IPC) registrada en 2026 en España.

Predicción: un 62% de probabilidad que suba más de un 8%.

Evento

La variación anual media del precio de compra de la vivienda en España durante el año 2026.

El evento se considerará evaluado una vez disponibles los datos definitivos correspondientes a 2026 publicados por las fuentes estadísticas de referencia (INE, Ministerio de Vivienda u organismos equivalentes).

Tasa base

La previsión de enero partía de una tasa base operativa del 6,5%, coherente con un mercado ya tensionado pero todavía interpretable como una prolongación del régimen anterior.

La información del primer trimestre obliga a revisar esa referencia al alza, aunque sin llevarla a un escenario extremo. Por un lado, los precios siguen mostrando una aceleración muy intensa: El País recoge una subida interanual del 14,3% en el primer trimestre de 2026 y sitúa el euríbor de marzo en el 2,565%. Por otro, empiezan a aparecer señales de enfriamiento en la actividad: los notarios informaron de una caída del 11,4% en las compraventas de enero, hasta 49.685 operaciones.

La lectura conjunta sugiere un mercado todavía muy alcista en precios, pero con una demanda que empieza a mostrar más fricción. Con ese equilibrio, la nueva tasa base operativa para esta revisión pasa a ser el 8,0%.

Ajustes cualitativos

Motores

  • Escasez estructural de oferta, especialmente en áreas urbanas tensionadas: Sigue siendo el motor principal. La intensidad de las subidas observadas encaja mejor con un problema de oferta persistente que con un episodio coyuntural. Impacto estimado: 70 % – 85 %
  • Concentración de la demanda en determinadas zonas geográficas: La presión continúa muy focalizada en grandes ciudades, costa e islas, donde la oferta responde peor y la accesibilidad empeora más rápido. Impacto estimado: 65 % – 80 %
  • Percepción de la vivienda como activo relativamente seguro: La vivienda mantiene parte de su atractivo como refugio relativo en un entorno de alquileres altos, incertidumbre y escasez. Impacto estimado: 50 % – 65 %
  • Inercia de expectativas tras varios años de subidas intensas: Sigue actuando, pero con algo menos de fuerza. La caída de compraventas sugiere que el mercado puede estar acercándose más a una fase de menor aceleración que a una nueva espiral alcista. Impacto estimado: 50 % – 65 %

Frenos

  • Coste de financiación y esfuerzo financiero de los hogares: Gana peso. El repunte del euríbor y la caída de compraventas e hipotecas apuntan a una demanda más sensible al coste del dinero. Impacto estimado: 40 % – 55 %
  • Límites de renta y ahorro disponibles para nuevos compradores: También se refuerza. El deterioro de la accesibilidad empieza a limitar con más claridad la capacidad de absorción del mercado. Impacto estimado: 45 % – 60 %
  • Incertidumbre regulatoria y fiscal con impacto desigual: Se mantiene sin grandes cambios. Su efecto sigue siendo heterogéneo y secundario frente a la dinámica general del mercado. Impacto estimado: 25 % – 40 %
  • Posible saturación de demanda en segmentos específicos: Gana importancia. La caída de actividad sugiere que algunos segmentos pueden estar empezando a frenarse antes que el precio medio. Impacto estimado: 30 % – 45 %

Predicción probabilística

Distribución subjetiva de probabilidad para la variación anual del precio de la vivienda en 2026:

Subida inferior al 6 % → 8 %
Subida entre 6 % y 8 % → 30 %
Subida entre 8 % y 10 % → 38 %
Subida superior al 10 % → 24 %

La probabilidad implícita de que la subida supere el 8 % se sitúa en el 62 %.

Metodología y reproducibilidad

El cálculo completo de probabilidades y escenarios está disponible en un archivo Excel adjunto, editable y reproducible, que recoge:

• Tasa base utilizada
• Ajustes cualitativos
• Combinación de escenarios
• Normalización de probabilidades

Revisión de la predicción

La actualización introduce un matiz relevante en la distribución. La fuerte subida de precios observada en el primer trimestre obliga a revisar al alza la previsión de enero, desplazando el escenario central hacia el rango 8%–10%.

Sin embargo, la caída de compraventas introduce una señal nueva: el mercado empieza a mostrar signos de enfriamiento en la actividad. Esto no revierte la tendencia alcista, pero sí reduce la probabilidad de los escenarios más extremos.

La lección es clara: en el mercado inmobiliario, los ajustes no son simultáneos. La actividad puede frenarse antes que los precios, lo que obliga a vigilar no solo cuánto sube la vivienda, sino también cuánta capacidad real queda para sostener ese crecimiento.

Variación del precio de compra de la vivienda en España en 2026

Tipo de evento: La inflación media anual (IPC) registrada en 2026 en España.

Predicción: un 77% de probabilidad que suba más de un 7%.

Evento

La variación anual media del precio de compra de la vivienda en España durante el año 2026.

El evento se considerará evaluado una vez disponibles los datos definitivos correspondientes a 2026 publicados por las fuentes estadísticas de referencia (INE, Ministerio de Vivienda u organismos equivalentes).

Tasa base

A largo plazo, el precio de la vivienda en España tiende a crecer a un ritmo ligeramente superior a la inflación, con episodios de aceleración cuando la oferta es rígida y la demanda se concentra geográficamente.

Una tasa de crecimiento en torno al 5 % anual representa ese ritmo “normal” de fondo, coherente con la media observada desde 2014 y con la experiencia de países europeos comparables en contextos de oferta limitada.

Sin embargo, para 2026 se asume que el mercado no se encuentra en una situación de normalidad. La persistencia de una escasez estructural de oferta, especialmente en áreas urbanas tensionadas, junto con una demanda concentrada, justifica elevar la tasa base operativa hasta el 6,5 %.

Este ajuste no refleja un cambio estructural de tendencia, sino un desplazamiento temporal del régimen, en el que el crecimiento medio esperado se sitúa por encima de su ancla histórica.

Ajustes cualitativos

Motores (de mayor a menor relevancia)

  • Escasez estructural de oferta, especialmente en áreas urbanas tensionadas
    Impacto estimado: 60 % – 75 %
  • Concentración de la demanda en determinadas zonas geográficas
    Impacto estimado: 55 % – 70 %
  • Percepción de la vivienda como activo relativamente seguro
    Impacto estimado: 40 % – 55 %
  • Inercia de expectativas tras varios años de subidas intensas
    Impacto estimado: 45 % – 60 %

Frenos (de mayor a menor relevancia)

  • Coste de financiación y esfuerzo financiero de los hogares
    Impacto estimado: 50 % – 65 %
  • Límites de renta y ahorro disponibles para nuevos compradores
    Impacto estimado: 55 % – 70 %
  • Incertidumbre regulatoria y fiscal, con impacto desigual según territorio
    Impacto estimado: 35 % – 50 %
  • Posible saturación de la demanda en segmentos específicos
    Impacto estimado: 30 % – 45 %

Predicción probabilística

Distribución subjetiva de probabilidad para la variación anual media del precio de la vivienda en 2026:

  • Subida inferior al 5 %5 %
  • Subida entre 5 % y 7 %18 %
  • Subida entre 7 % y 10 %48 %
  • Subida superior al 10 %29 %

La probabilidad implícita de que el crecimiento anual supere el 7 % se sitúa en el 77 %, reflejando un escenario central de crecimiento elevado pero no extremo.

Metodología y reproducibilidad

El cálculo completo de probabilidades y escenarios está disponible en un archivo Excel adjunto, editable y reproducible, que documenta:

  • La tasa base estructural y la tasa base operativa
  • Los ajustes cualitativos aplicados
  • La combinación de escenarios
  • La normalización final de probabilidades

Revisiones periódicas (protocolo)

Esta predicción será revisada de forma trimestral, o antes si se produce información relevante que altere el equilibrio entre oferta, demanda y condiciones financieras.

En cada revisión se documentará:

  • Fecha de la revisión
  • Nueva distribución de probabilidades
  • Cambios respecto a la versión anterior
  • Evidencia o datos que motivan la actualización

Las revisiones se añadirán cronológicamente en esta misma ficha para mantener un registro público, transparente y auditable del proceso de actualización.

Evaluación final (pendiente)

La evaluación se realizará una vez publicados los datos definitivos correspondientes a 2026.

En ese momento se documentará:

  • Resultado observado
  • Error de predicción (por ejemplo, Brier score)
  • Principales lecciones aprendidas